Una web se posiciona por cómo está hecha, no por lo bonita que es
La arquitectura de la web decide qué páginas pueden competir y cuáles nacen condenadas a la segunda página. Por eso la estructura de URL, los encabezados y el enlazado interno se deciden antes del diseño, no después.
Si más adelante contratas posicionamiento, ese trabajo previo se nota: no hay que rehacer la casa para poner el tejado.


